Con una gala más "apretada" y menos glamorosa que en otras ediciones, arrancó ayer un nuevo Gran Hermano en Telefe. La madre de todos los realities debutó con algunas modificaciones en su reglamento, algunas bastante enigmáticas aún. Y los clichés habituales, al menos para la presentación.
A pesar de los rumores que él mismo instaló durante buena parte del año, Jorge Rial volvió a ser el conductor y anduvo antes del programa por lo de Susana Giménez. Los 20 participantes (más cuatro que están "en lista de espera" en una especie de casa contigua) divididos por género entraron en malón. Los varones apenas pasadas las 22.30, las chicas poco después de las 23. Las presentaciones vinieron después. En los ya clásicos micros de dos minutos, poco más o menos, la producción editó dos o tres frases que definían a cada participante. Se escucharon algunas historias que prometen, sobre todo la de Nazareno, de Ramos Mejía, padre del dueño de Pinar de Rocha que fue preso por el crimen de su cónyuge, en un caso policial que ganó las tapas de los diarios."Gran Hermano 2012": cambios, aspirantes y un millón en juego
Autor Hernan Cabrera en 09:20 Etiquetas: GH 2012, Gran Hermano 2012, Reality
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